De entre lo que se observa de nuestras costumbres criollas , destaca " la vieja Julia" . Se trata de una aconsejadora gratuita , cuyos comentarios - entre dientes- suelen ser bastante corrosivos.- "Tan niñita y esperando guagua... "dice una mientras saca tallarines de un estante en el supermercado.
Otra V.J la reprende moviendo la cabeza de lado a lado; calculando mentalmente que mejor habría sido " elegir la pildora del día después"
Nacida la guagüita , las V.J pautean sin remilgos:
- " Esa criatura tiene calor ... ¿ le está dando pecho? ¿ Se trató el pezón ?...se ve que tiene hambre la pobrecita ...
La V.J se las sabe todas . He aquí una samaritana maldita y que no trae precisamente mucha paz a los corazones . En realidad parece que su talento es chorrear ácido de batería .
La criatura lloró por un pedo atajado; pero ella diagnostica un cólico y la necesidad de llevarla urgente al pediatra , para "evitar males mayores". Y la primeriza se queda tiritando. Fue al mall para olvidar el olor a caca; pero Julita la hace sentir como una bataclana en la rumba, mientras la criatura llora desatendida.
Ya en edad de Kindergarten la V.J indaga : ¿ Y en que colegio la vas a poner?
- En el Colegio Alemán , responde ella triunfante , tratando de liquidar drásticamente un diálogo iniciado en la frutería . Error . Porque la Julita retruca -mientras tantea una palta - " leí por ahí que el alemán es una lengua muerta".
- "¡¡¡ Huy que pálida se ve tu guagüita !!!
Entonces la niña responde a todo cachete :
-¡ Cállese vieja Juliá!
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