Translate

sábado, 17 de agosto de 2013

Consejos para reuniones

Haciendo gala de mi tradicional bohomía ,pongo al servicio de los reunidos esta pauta de bolsillo que he dado en llamar : " De cómo no morir de lata en las reuniones".

 Amarre sus pantalones el  lector desaprensivo  y que pretenda abanicarse con un simple " yo no tengo reuniones ". Salvo se trate de un insano, lo caratularemos como " corrido" si su edad fluctúa entre los 6 y los 65 años. Reúnase el hombre, para bien o para mal, desde la época de las cavernas . El reverso de la medalla es el eterno reunido. Ese con alma de bataclana- que no sabe decir que no- y cuya atiborrada agenda hace que en su casa lo tengan por fantasma. Colecciona presidencias y direcciones como quién junta bolitas.

 Las reuniones siempre comienzan mas tarde de lo planeado porque no falta el huemul que llega atrasado. Algunos lo tienen por costumbre y su babilónico "perdón" resulta premeditado. Otros se atrasan con alevosía calculando que la primera hora de la reunión tiene carácter de "perdida", y que a lo sumo se habrá despachado el acta. No se perderán las objeciones , que invariablemente atenazan las amígdalas del secretario.

  En el inefable y cadencioso mundo de las reuniones es de buen tono pedir la palabra. Quien no lo hace (aunque sea para decir nada) , puede pasar por tonto. El individuo que tome   "la palabra"  hará torcer servilletas  si es un latero. ¿ Como pararlo?  No responde a carrasperas; no interpreta ojos suplicantes; habla , habla, habla;  y sólo parará cuando se le seque la garganta. El latero mas peligroso es aquel que no tiene muy claro el tema sobre el que está opinando . Su ignorancia suele ponerlo agresivo, y, luego de hacer gárgaras con "la palabra ", concluirá solemnemente que "no cabe duda que estamos frente a un problema". Y propondrá nombrar una comisión.

  El nombramiento de dicha comisión permitirá conocer varias especies  de la fauna de las reuniones:

 Primero tendremos a Don Resbaloso, que se comporta como salmón de criadero ; " No puedo viejito, recuérdeme para la próxima; no tengo vocación ; ese día cumple años mi abuelita , etc, etc.

 Otro característico es Don Pesimista, con su muletilla a flor de labios : " Esto no va a resultar..." y trabajará como minero para tener razón

Algunos conejos prácticos:

Primero realizar el ejercicio   que llamo   " la voladura" y que consiste en  dejarse escapar mentalmente por algún ventanuco de la sala. Queda entonces el cuerpo estacionado en la reunión como si fuera un moai. La práctica permitirá adicionar un leve cabeceo , sincrónico y rotatorio, que se  ajustará como afirmación o negación a los deseos de quien le mire . Duerma con los ojos abiertos, de otra manera corre el riesgo de ser contabilizado como roto.

 Mucho cuidado si la reunión conlleva picadillo . Nunca deberá éste pasar a boca de los concurrentes, sino hasta cuando haya terminado el trabajo.Es bien sabido que el "picoteo" tiende a recalentar los debates , y además  se dificulta la comprensión  cuando la lengua adquiere condición traposa. El picadillo vendrá como premio, así todos hablarán poco o lo justo, pensando en la alegría que viene.




No hay comentarios:

Publicar un comentario