Avaricia: apego desordenado a las riquezas. Hay dos grandes clases de avaros: el avaro-avaro y el avaro-vaca. La primera clase tiene como principal exponente a Tío Rico Mc-Pato quién goza acumulando monedas y billetes en su arca-piscina donde se zambulle como si fuera un delfín. Este avaro es una especie en extinción . El avaro-vaca en cambio prolifera y el apego desordenado por sus bienes materiales lo animaliza. En realidad es un "vaca" que se pasea disfrazado de pura sangre por los hipódromos de la vida. Y casi nunca corre.
El avaro-vaca dispone de fondos y los gasta pródigamente en cuestiones propias, pero cuando debe hacer un desembolso que no se relacione directamente con su ombligo lo posterga al máximo o sencillamente lo escabulle.El avaro-vaca debe como cuatro meses de cuotas al club que lo cobija cuando en realidad podría tener pagado el año entero por anticipado. Y el tesorero lo persigue con vergüenza ajena , y casi vomita al escuchar sus remilgos: " viejito, hoy ando sin la chequera.....". A la tercera o cuarta semana de "marcación al hueso", saca por fin - con uñas y palancas- unos billetes tan estrujados que los Padres de la Patria parecieran llorar de pena y sufrimiento.
El avaro -vaca suele tener su vivienda repleta con exquisiteces y amplios rincones para alojar sus innumerables goces , pero a su doméstica la tiene emparedada y le paga sueldo de galeote. El avaro-vaca es derrochador , pero en lo suyo. No economiza para darse la buena vida. Es avaro para compartir con su prójimo , con su barrio, con su ciudad y con su país . El avaro-vaca llora la recesión con lágrimas de cocodrilo, pero el fin de semana largo lo va a pasar a Bariloche donde se "azota a canoa llena". De allá llegará mas quejumbroso que nunca y esconderá la chequera bajo llave.
En estos pagos hay una verdadera crisis de fondos para realizar un sinnúmero de tareas elevadoras del espíritu . Nos hallamos frente un limosneo de múltiples organizaciones benéficas o de servicio que andan a " tres salto y un repique". Y en esta bruma se esconde el avaro-vaca .Dice que dio aquí y que dio allá , cuando en realidad no dio en ningún lado.
El avaro-vaca , naturalmente sin darse cuenta, produce un daño político importante. Su conducta mezquina produce la ira cuando no la triste envidia de espíritus menores que codician sus posesiones.
Y, convenido que al final de nuestra vida lo único que necesitaremos realmente es un hoyo de modestas proporciones , cabe hostilizar a los avaros para conminarlos a que se enrielen por el camino de la solidaridad.

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