Un buen amigo intenta por enésima vez dejar el cigarrillo. Desde hace poco más de una semana está chantado y naturalmente su ánimo no es mejor que el de un león de circo pobre; sin embargo, se esmera por atender a la súplica de sus pulmones arrodillados. El hombre necesita apoyo.
A él entonces, y a todos los galeotes que se mandan a la espalda media , una o dos cajetillas diarias, encomiendo esta humilde monserga nacida desde lo más profundo de mi pecho arrepentido.
Hace siete años andaba yo con un gallinero que me cacareaba todo el día debajo de la camisa, pero ahora gozo de la libertad casi total. Pero la libertad nunca puede ser completa.
Por eso también uno nunca deja de fumar totalmente. En realidad a lo más que se puede llegar es a no agarrar cigarrillo con los propios dedos ni a chuparlos con su propia boca; nunca se deja de aspirar los humos ajenos. Es la tiranía del pucho.
Los puchómanos empedernidos no respetan los derechos humanos . En un mundo compuesto por fumadores y no fumadores prácticamente no hay diálogo ; los primeros simplemente sojuzgan a los segundos. Menudo problemita , pero curiosamente , como suele ocurrir siempre, bastaría un poco de sentido común para llegar al sano equilibrio de las fuerzas en pugna.
Posición N° 1 (pasiva) :El fumador debe mantener el cilindro nicotinoso tres pulgadas más arriba que los orificios de la nariz de su prójimo más próximo. Esta posición debe recordar la "V" de la victoria y sólo debe abandonarse cuando se lleva el pucho a la boca para chuparlo.
Posición N°2 (activa): Una vez introducido el humo en el pechito del usuario directo, éste deberá extender su cuello hacia atrás y expulsar las volutas con la nariz apuntando a la estratosfera .
Para dejar de fumar no corre la transición. Quien pretenda dejar de fumar fumando pierde el tiempo. Hay que dejarlo de un viaje y tratar de superar con fuerza de voluntad estos tres periodos claves: los tres primeros días; las tres primeras semanas; y los tres primeros meses. Ojala no aflojes amigo . Libérate de la tiranía que ejerces siendo esclavo del pucho.
Los puchómanos empedernidos no respetan los derechos humanos . En un mundo compuesto por fumadores y no fumadores prácticamente no hay diálogo ; los primeros simplemente sojuzgan a los segundos. Menudo problemita , pero curiosamente , como suele ocurrir siempre, bastaría un poco de sentido común para llegar al sano equilibrio de las fuerzas en pugna.
Nadie le ponga trabas al fumador en fiestocas, francachelas o jolgorios. Hacer cuestión del humo cuando se le esta pegando patadas al hígado es una gigantesca hipocresía . En el resto de los casos se sugiere a continuación la llamada " postura ecológica del fumador para causar el mínimo daño al ambiente que le rodea" , que consta de 2 posiciones fundamentales :
Posición N°2 (activa): Una vez introducido el humo en el pechito del usuario directo, éste deberá extender su cuello hacia atrás y expulsar las volutas con la nariz apuntando a la estratosfera .
Para dejar de fumar no corre la transición. Quien pretenda dejar de fumar fumando pierde el tiempo. Hay que dejarlo de un viaje y tratar de superar con fuerza de voluntad estos tres periodos claves: los tres primeros días; las tres primeras semanas; y los tres primeros meses. Ojala no aflojes amigo . Libérate de la tiranía que ejerces siendo esclavo del pucho.

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