Lejos
del mundanal ruido asisto al fin de las vacaciones. Lo anuncia un congreso de
chiríos , en bullanguera partida; que me
recuerda a los turistas que van y vienen cargando lanchas , motos y petacas. Los
primeros se irán " con lo
puesto"; y los otros , revuelan con sus tarjetas ya sin cupo.
A la hora de sacar las cuentas, los que más
descansaron también gastaron menos. Hay un coeficiente de aceleración que a
continuación señalo: Quienes veranean acelerando sus huesos , necesitan todo
tipo de vehículos, incluido un 4x4, preferentemente nuevo, que además de status
permita incluso arrastrar los implementos que exige un verano "top".
Y cuando no estén en trabajos demostrativos terrestres , estarán acelerando sus
cuerpos en las playas , brindando turbulencias y ruido a los "fomes"
que retozan en la orilla.
Otros trogloditas se aceleran comiendo y
chupando. En ese caso, las dietas y los consejos médicos también se tiran por
la borda , generando una retahíla de "rollos". Algunos sienten algún cargo de conciencia ;
otros- con la mente caldeada por el sol - piensan que todo lo arreglará el
cirujano plástico ; pero los más , sencillamente no piensan . Por ejemplo, esa
lola que usa pantalones rebajados y que
parece llevar un salvavidas de grasa en las caderas. Peor aún - deberían
pasarle un parte- a una mujer adulta de similar o peor estado. Infracciónese
también , a los hombres con
"ponchera-delantal" que hacen malabares para evacuar las aguas
menores.
Una mariposa aterriza en el aeropuerto de mi
ombligo, como amonestándome por los pecados
veraniegos . Y cuando se despide
antes de levantar vuelo, le prometo solemnemente:
-
"El lunes empiezo...."

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